EDITORIAL

Los cambios en el modelo de medición Publindex: nuevos retos, nuevas exigencias

Este año Colciencias -Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación en Colombia-, ha anunciado y presentado un nuevo cambio en el modelo de medición de las revistas científicas. Los cambios más relevantes están centrados en que la medición se hará con relación a la visibilidad, es decir, que el esfuerzo editorial, además de cumplir con los elementos de forma que siempre han sido evaluados por el sistema, estará centrado en la visibilidad y el impacto. Se obtendrán cambios en el escalafón y la clasificación si se cumplen todos los requisitos formales (periodicidad, evaluación por pares, idiomas, estructura de artículos científicos), y primordialmente se evaluará la citación que recibe la revista; esta se obtendrá a través de Google, WoS o Scopus.

La principal dificultad de este sistema es que la responsabilidad del cambio de categoría de la revista no recae en el editor, sino en las dinámicas de citación que generan las comunidades académicas que usan la revista y las apropian por medio de citas a sus contenidos, y esto es una dificultad por cuanto nuestras comunidades aún no tienen prácticas de uso del conocimiento que nuestras propias publicaciones producen, y en segundo lugar, por cuanto muchos productos de conocimiento que no se encuentran en el sistema WoS o en Scopus y que sí pueden ser identificados por Google (capítulos de libros, libros, revistas no indexadas, tesis de grado y demás) podrían estar en acceso abierto. Las universidades, en especial en nuestra región, apenas están desarrollando repositorios de acceso abierto.

Por otro lado, es evidente que Colciencias y el equipo de Publindex deberían normalizar la información de las revistas y, en especial, depurar la autocitación para evitar la manipulación de las mismas, y debería cuidar que si un tercero está generando información, en este caso del ranking de Google, este sea similar al que produce Publindex, sino esto generará innumerables discusiones por la legitimidad de la información que produce el sistema; finalmente los cuartiles de WoS y Scopus son fruto de información depurada y normalizada.

Es necesaria una reflexión en torno a los indicadores, pues las metodologías son diversas; no es lo mismo los cuartiles generados por WoS y Scopus que trabajan sobre la relación número de artículos versus número de citas, que los indicadores generados por Google derivados del índice H (recordemos que el índice H es el mayor valor posible de un n, cuando las n publicaciones de una unidad han sido citadas n veces; por ejemplo: índice h 8 = significa que al menos 8 artículos han recibido 8 citaciones cada uno) y, por otro lado, es necesario garantizar que el H que genera Colciencias esté normalizado para el área de conocimiento, si esto no es así, la calificación no reflejaría la dinámica de visibilidad del conocimiento en relación con las áreas; tema ya muy tratado, denunciado y corregido por el SJR (Scimago Journal Rank) o por el SNIP, que toman en cuenta el área de conocimiento.

Estos cambios deben estar abiertos y relacionados también en menor tiempo con los cambios en los sistemas de medición, pues si el sistema busca que las revistas se midan por su impacto, no podría desconocer por ejemplo los nuevos indicadores generados por las redes sociales y académicas (como por ejemplo Almetrics).

Lo que sí queda en evidencia es que esta nueva forma de medición cambiará las dinámicas editoriales, y los editores e investigadores deberemos generar nuevas prácticas y relaciones de corresponsabilidad con la visibilidad y la difusión del conocimiento. Sin esta claridad nuestras revistas no podrán sobrevivir a los cambios.

Por último, Colciencias sí debería comprometerse con las revistas que se encuentran en las categorías B y C para ser presentadas en los sistemas WoS y Scopus, de forma que los esfuerzos que ahora debemos hacer tengan algún tipo de incentivo para las revistas que sin encontrarse aún en estos sistemas, puedan ser incluidas en ellos y reflejar todo el impacto que están generando.

María Constanza Aguilar Bustamante
Editora

Tabla de contenidos

Artículos

1.
Xiana Vilas, Mónica Alzate, José Manuel Sabucedo
167-181
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2.
Giovana Marcela Ramírez Salgado, Nubia Edith Céspedes Prieto
183-199
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3.
Sandra Liliana Aya Angarita, Diana Laverde Gallego
201-216
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4.
Maria José Cubillas Rodriguez, Elba Abril Valdez, Sandra Elvia Domínguez Ibáñez, Rosario Román Pérez, Alicia Hernández Montaño, Joel Zapata Salazar
217-230
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5.
Juan Pablo Sanabria Mazo, Juliana Jiménez Sierra, Katherine Parra Blandón, María Alejandra Tordecilla Casallas
231-242
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6.
Adriana Galeano Amaya, Fredy Jaimes Rueda, Laura Palacio Medina
243-258
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7.
Paula Vanessa Sánchez Agudelo
259-273
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8.
María del Pilar Santacruz Ortega, Rosario J. Marrero Quevedo, Juan Manuel Bethencourth Pérez, Miguel Ángel Castellano Gil, Wenceslao Peñate Castro
275-293
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9.
Amanda M. Muñoz-Martínez
295-300
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